Ir al contenido ↓ Ir al menú ↓


Búsqueda

Seleccione el tamaño de letra que desea para la página:


Lunes 24 de noviembre de 2014


Situación actual en la web:
Olvera > Ayuntamiento > Actas Capitulares > Actas Capitulares

Actas Capitulares

En el derecho histórico español encontramos una reflexión sobre el legislador de régimen local, que parece haber olvidado el antiguo consejo “simplicitas legum amica” (la simplicidad es la mejor amiga de la ley). Por eso se explica que haya una diversidad normativa en materia de actas municipales a través de los tiempos, porque para cumplir lo acordado en una sesión municipal, una vez finalizada, se ha de redactar el acta correspondiente, cumpliendo una serie de requisitos que han ido variando con el tiempo.

El acta es un documento público, solemne y auténtico, que redacta el secretario de la corporación, donde se recogen los asuntos tratados, deliberaciones, votaciones, incidencias que hayan tenido lugar y acuerdos adoptados. A las tres notas indicadas se puede añadir una más, en el caso de que el acta tenga una existencia superior a 100 años, en cuyo caso es documento histórico.

Es el acta el documento más importante de la actividad municipal, porque los asuntos en ella recogidos vienen a representar la historia del municipio. Por eso se han de recopilar las actas en los llamados libros de actas.

Actualmente han de cumplir las actas municipales una serie de requisitos legales, tales el lugar , fecha (día, mes y año), horas de comienzo y finalización de la sesión, nombre y apellidos del presidente, de los demás miembros asistentes, de los ausentes, asuntos tratados, opiniones emitidas, votaciones y acuerdos adoptados. También se ha de hacer constar la clase de sesión, ordinaria, extraordinaria, urgente, en primera o segunda convocatoria, etc. Una vez que se aprueba el acta por el órgano municipal correspondiente, se ha de firmar por el presidente y por el secretario, en el libro correspondiente.

En general hay que valorar el conjunto de las actas capitulares, así como el archivo municipal, por tratarse de un patrimonio documental histórico, tal y como hace la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español. Se ha de conservar ese patrimonio olvereño para su investigación, estudio y difusión, tal y como hace el Excmo. Ayuntamiento de Olvera. Sin embargo, no siempre fue posible esa necesaria conservación, pese a que las normas legales vienen de antaño obligando a ello. Sirva de ejemplo la Real Pragmática dada por los Reyes Católicos, en el año 1500, sobre el arca de las tres llaves, donde se tenían que guardar los documentos importantes. Por lo que respecta a Olvera, no tenemos noticias de la existencia del arca de referencia, ya que pocos años después, el conocido en los libros capitulares como “el incendio del siglo XVI” vino, desgraciadamente, a destruir importante y variada documentación de nuestro archivo municipal. A esta desgraciada fortuita, vino después a sumarse otra intencionada, con ocasión de la invasión y ocupación de nuestro pueblo por las tropas francesas, durante la Guerra de la Independencia. En Olvera estuvieron desde 1810 a 1812 y durante ese período, entre otras muchas tropelías, destruyeron parte del archivo municipal.

Por los avatares citados -incendio e invasión francesa- las actas municipales de Olvera comienzan en el año 1642 y curiosamente aparecen encuadernadas en el primero de los libros conservados, tras las de 1645. En este año ya se recogen datos sobre las fiestas del Corpus Christi. En el cabildo de 6 de agosto de 1647 se habla de las fiestas en honor de la Patrona, Ntra. Sra. de Caños Santos. En el del día 9 del mismo mes y año aparece copiada la Real Licencia del monarca Felipe IV, autorizando destinar hasta 100 ducados de las arcas municipales, para la festividad del citado Corpus. El acta de 27 de octubre de ese año es penosa su lectura por los hechos que relata: epidemia de peste y la falta de trigo, sin que existieran caudales municipales para la compra.

En las actas del siglo XVIII aparecen dos fiestas que todavía perduran en la actualidad, una profana y otra religiosa. La Real Feria de San Agustín, de la que existe abundante documentación en los libros de actas, data del año 1710 y fue concedida por el rey Felipe V de Borbón. Es, pues, tricentenaria. La otra fiesta es el llamado Lunes de Quasimodo, del año 1715, teniendo su origen en una larga sequía que padeció la localidad y las rogativas hechas a Ntra. Sra. de los Remedios para la llegada de las aguas de lluvia. De este siglo, desgraciadamente, faltan los libros correspondientes a los años 1753, 1754, 1758, 1761, 1763, 1764, 1766, 1767, 1768, 1769, 1773, 1775, 1776, 1777, 1778, 1779, 1780, 1793, 1796, 1798, 1799 y 1800.

Del siglo XIX las actas conservadas comienzan en el año 1810, si bien faltan los libros de 1811, 1812, 1813, 1814 y 1815. En el acta de 31 de julio de 1816 se dice que la entonces villa de Olvera sufrió su “casi total desolación”, en clara alusión a la estancia de los franceses en la localidad. Desapareció el libro de 1820 y el del año anterior está muy incompleto. Desde 1822 aparece interesante documentación sobre las obras de terminación de la actual Iglesia parroquial Ntra. Sra. de la Encarnación. Falta el libro de 1838. En el de 1854 se recoge información sobre la repercusión de la Vicalvarada de Olvera. En el de 1868 se trata de la Revolución y de los destrozos en la Casa Consistorial. En la sesión de 13 de febrero de 1873 se trata de la proclamación de la Primera República. Fecha histórica para la localidad es la del 8 de mayo de 1877, que recibió el Real Título de Ciudad, distinción concedida por el rey Alfonso XII. Nota curiosa del año 1881 fue el cambio de nombres en 17 calles olvereñas...Y nos quedamos, en este trabajo, en el año 1882. Continuará en otra ocasión

 

Pedro Rodríguez Palma

Cronista Oficial de la Ciudad de Olvera




Ir al comienzo ↑

Información de contacto

Olvera
Plaza del Ayuntamiento, 1
CP 11690 - Olvera